Qué hacer ante una crisis de ansiedad en el trabajo
Por Claudia Lucas Cintado, psicóloga sanitaria

Cuando la ansiedad aparece en la peor situación posible
Estás en una reunión, frente al ordenador o hablando con un compañero, y de pronto lo notas: el corazón se acelera, las manos sudan, la respiración se corta. La ansiedad no elige momentos convenientes. Y cuando aparece en el trabajo, el miedo a que alguien se dé cuenta lo empeora todo.
Estos síntomas pueden aparecer en una crisis de ansiedad, pero también tener otras causas. Si son nuevos, muy intensos, se acompañan de dolor persistente en el pecho, desmayo, falta de aire marcada o te preocupan, busca atención sanitaria urgente. Si ya reconoces el patrón con apoyo profesional, estas pautas pueden ayudarte a recuperar orientación mientras pasa el pico.
El protocolo de 5 pasos (menos de 5 minutos)
Paso 1: Reconoce lo que está pasando (30 segundos)
Pon nombre a la experiencia: “Esto es ansiedad. Mi cuerpo está reaccionando, pero no estoy en peligro.” Este paso parece simple, pero activa tu corteza prefrontal — la parte racional del cerebro — y empieza a frenar la amígdala.
Paso 2: Ancla tus pies al suelo (30 segundos)
Presiona ambos pies firmemente contra el suelo. Siente la presión en las plantas. Este contacto físico con una superficie sólida le dice a tu sistema nervioso: “Estoy aquí, estoy seguro/a.” Puedes hacerlo sentado/a, de pie, incluso caminando — nadie lo notará.
Paso 3: Respiración cuadrada 4-4-4-4 (2 minutos)
Es la técnica que usan los pilotos de combate y los equipos de emergencias:
- Inspira contando hasta 4
- Mantén el aire contando hasta 4
- Exhala lentamente contando hasta 4
- Pausa sin aire contando hasta 4
Repite 4-6 ciclos. El ritmo lento de la exhalación activa directamente el nervio vago, que es el “freno de mano” de tu sistema de alarma.
Paso 4: Técnica 5-4-3-2-1 sensorial (1 minuto)
Sin llamar la atención, identifica mentalmente:
- 5 cosas que puedes ver (la pantalla, un bolígrafo, la ventana…)
- 4 cosas que puedes tocar (el teclado, la mesa, tu ropa…)
- 3 cosas que puedes oír (el aire acondicionado, voces lejanas…)
- 2 cosas que puedes oler (el café, el ambientador…)
- 1 cosa que puedes saborear (el agua, un caramelo…)
Esto saca a tu cerebro del bucle catastrofista y lo obliga a procesar el presente.
Paso 5: Acción mínima (30 segundos)
Haz algo pequeño y concreto: bebe un sorbo de agua, escribe una línea del email que tenías pendiente, levántate al baño. Cualquier micro-acción le demuestra a tu cerebro que tienes el control.
Qué hacer después de la crisis
El error más común es fingir que no ha pasado nada y seguir como si tal cosa. Cuando tengas un momento a solas:
- Anota qué disparó la ansiedad — ¿fue una situación concreta, un pensamiento, un recuerdo?
- Hidrátate y come algo — la adrenalina consume glucosa, y el bajón posterior puede desorientarte.
- No te juzgues — tener ansiedad en el trabajo no significa que seas débil ni que no puedas con tu puesto.
Cuándo pedir ayuda profesional
Si las crisis se repiten, empiezas a evitar situaciones laborales o la ansiedad afecta al sueño y las relaciones, merece la pena hablarlo con un profesional. Las guías clínicas contemplan intervenciones psicológicas como la terapia cognitivo-conductual según la valoración individual.
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Fuentes y lecturas recomendadas
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